Nos pasamos la vida jugando. Jugamos con todo, y lo hacemos a todas horas. Como niños caprichosos y malcriados.
Jugamos con el tiempo y nos burlamos de él, tratando de sacarle de sus casillas y desafiando sus posibles. No nos vas a hacer crecer, le decimos pendencieros. Jugamos tanto si llueve como si luce el sol.