Y, después de llover, un relámpago va deshaciendo la oscuridad con besos, que antes de nacer, morirán.
Cuando se acuestan la razón y el deseo llueve sobre mojado.

Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
cosas de enamorados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.

Y, al final, sale un sol incapaz de curar las heridas de la ciudad, y se acostumbra el corazón a olvidar.