Mi corazón no entiende más tu idioma, creyéndote, presiento que me extrañas me estaré alucinando, parece que no. No te preocupes, la condena me empieza a caer, yo que creía que sentías lo mismo que ayer. Siempre me haces equivocar, siempre me llevas al mismo lugar, si ya te ganaste mi pecho roto, para que insistir mandando fotos.