Ella para las horas de cada reloj
y ayuda a pintar transparente
el dolor
con su sonrisa.
Conoce bien cada guerra,
cada herida,
cada ser,
conoce bien cada guerra de la vida
y del amor tambien.
Me dibuja un paisaje
y me lo hace vivir,
en un bosque de lapiz
se apodera de mi,
la quiero a morir.
Y me atrapa en un lazo
que no aprieta jamas,
como un hilo de seda
que no puedo soltar,
que no quiero soltar,
la quiero a morir.