Los abrazos ayudan no sólo a sentirnos bien, también favorece el buen desarrollo de la inteligencia en los niños, a s u p e r a r-l o s-m i e d o s y es un factor anti-envejecimiento.

Además, puede disminuir el apetito, combatir el insominio, reducir la tensión y alentar el altruismo y la autoestima. El contacto físico del abrazo llena de energía tanto al que abraza como al que recibe el abrazo. Un estudio demuestra que las caricias y abrazos le hacen bien al corazón de la mujer.

Sin embargo, es importante aclarar que no a todas las personas les agrada el contacto físico pero incluso a ellas se les puede abrazar en la medida en que se sientan cómodas.

Se recomienda recibir de cuatro hasta doce abrazos diarios para contribuir de manera significativa a la salud en general de las personas.